
Cuando te preparas para una sesión familiar o individual, la primera pregunta siempre es: «¿Qué me pongo?».
No voy a hablar de tipologías de color ni de tendencias -- hay principios más importantes. Voy a compartir lo que realmente marca la diferencia en una foto:
1. Nada de estampados ni logotipos La ropa no debe llevar información extra. Los estampados, eslóganes y logotipos grandes sobrecargan la imagen y distraen de lo importante: vosotros. ¿Quieres fotos atemporales? Elige tejidos lisos y tranquilos, sin dibujos. Solo hay una excepción: una persona en la familia. Normalmente es la mamá. Puede llevar un vestido con un estampado sutil cuyos colores se repitan en la ropa del resto. Así se une la imagen sin robar protagonismo.


2. Mejor crema o champán que blanco puro No recomiendo el blanco puro, especialmente con luz solar intensa. ¿Por qué? El blanco tiende a quemarse — pierde toda la textura de la tela. Para evitarlo, tengo que bajar mucho la exposición, y eso perjudica la calidad general de la foto. Los tonos crema, champán, arena o marfil dan la misma sensación ligera y luminosa sin quemarse, y conservan la bonita textura de la tela.

3. Evita el lino puro Sé que el lino se ve precioso en la percha. Pero durante una sesión real — sobre todo si os movéis, os sentáis, cogéis a los niños — en cinco minutos se convierte en un mar de arrugas.
Si te encanta el lino, elige mezclas más gruesas con poco porcentaje de lino. El lino puro es simplemente demasiado delicado.
4. Vaqueros + camiseta blanca — no es la mejor idea.
Entiendo la tentación: es algo clásico, cómodo y siempre hay en casa. Pero unos vaqueros y una camiseta blanca se ven demasiado cotidianos y comunes. Hacen que la imagen se vea demasiado convencional y poco especial.
Si puedes, cambia los vaqueros por pantalones de tela de calidad (algodón, tipo sastre, textura de tweed). La foto ganará en elegancia, suavidad y profundidad.

5. Para mujeres: telas fluidas mejor que rígidas Este consejo lo doy a todas las mujeres. Si vas a llevar vestido — elige una tela fluida con buena caída. Gasas, seda ligera, viscosa, poliéster de calidad con caída suave.
¿Por qué? Ese tipo de tela cobra vida con el viento, se mueve y crea ondas preciosas. Hace que la imagen se sienta viva, aérea, romántica. Un vestido rígido (lino, algodón grueso, punto pesado) se ve estático y pesado — la diferencia es enorme.


6. Crea una paleta de colores, no un uniforme En sesiones familiares no tenéis que vestir todos del mismo color.
Funciona mucho mejor una paleta compartida: elegid 2–4 tonos afines (por ejemplo, beige, oliva, terracota, rosa empolvado) y repartidlos entre los miembros de la familia.
Evita los colores puros y estridentes — roban atención y son más difíciles de editar. Los tonos apagados y naturales ganan siempre.

Si estás planeando una sesión de fotos en Tenerife, puedes conocer más sobre mi trabajo aquí.
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